Tres retiros, una sola llamada: la Cuaresma reúne a los profesores de Religión de toda la diócesis

Pedro

4 de abril de 2026

En pleno corazón de la Cuaresma, los profesores de Religión Católica de la diócesis de Asidonia-Jerez han vivido tres retiros espirituales que han dejado huella por su hondura, su clima de oración y la llamada clara a la reconciliación. Las citas tuvieron lugar el 11 de marzo en el Santuario de Nuestra Señora de Regla, el 18 de marzo en la Cartuja para la zona de Jerez, y el 19 de marzo en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Bornos para la zona de la Sierra.

Retiro de la zona Sierra en la Parroquia de Borno de Santo Domingo de Guzmán.

Los tres encuentros estuvieron acompañados por José Carmelo Pulido Morales, salesiano, doctor en Pedagogía por la Universidad de Sevilla y actual responsable de pastoral juvenil en Triana, quien guió la meditación y la reflexión de unos retiros marcados por una invitación muy concreta: volver a Dios desde la misericordia, dejar atrás el rencor y abrirse a una reconciliación profunda con uno mismo, con los demás y con el Señor. Estas ideas centrales quedaron especialmente subrayadas en la predicación sobre el perdón, la reconciliación y la misericordia, donde se insistió en que perdonar no es olvidar ni hacer como si no hubiera pasado nada, sino recordar de otra manera para no quedar presos de la herida   

 

Cada retiro comenzó con la oración de vísperas, excepto en la zona de la Sierra, donde los propios profesores prepararon una oración comunitaria centrada en la Palabra de Dios. Tras ese primer momento orante, tuvo lugar la meditación del predicador, seguida de una hora de oración ante el Santísimo con posibilidad de confesiones. La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía y un aperitivo compartido, en un ambiente fraterno y sereno.

Momento de oración en el retiro de la zona metropolitana en La Cartuja.

Durante las meditaciones, José Carmelo Pulido presentó la Cuaresma como un verdadero camino interior hacia la Pascua, no como un tiempo triste ni de mero sacrificio, sino como una oportunidad de conversión, sanación y esperanza. Desde esa clave, recordó que la misericordia de Dios no borra mágicamente el pasado, pero sí puede transformar el futuro, liberando el corazón de la ira, la vergüenza y el resentimiento 

Los retiros han sido, sin duda, una gracia para los docentes de Religión de la diócesis. Un tiempo para parar, respirar, orar y volver a lo esencial. Porque en medio del ritmo intenso del curso, también los educadores necesitan ponerse ante el Señor, dejarse cuidar por Él y renovar desde dentro la misión que cada día sostienen en las aulas.

Un tiempo para la oración en el corazón de la Cuaresma. Un tiempo para reencontrarse con Dios. Y también, por qué no, un tiempo para recordar que solo un corazón reconciliado puede educar de verdad.